El ascenso de MSC al pináculo de la industria del transporte marítimo mundial

Además de la primera línea naviera por capacidad del mundo, el grupo cuenta una diversificada oferta logística

La entrega la semana del portacontenedores “México”, construido en 2002, a Mediterranean Shipping Company (MSC) pasará a la historia del transporte marítimo. Aunque poco espectacular a primera vista, la incorporación, concretada el 5 de enero, de este buque de 4.992 TEUS a la flota de MSC ha hecho que la línea naviera basada en Suiza y de origen italiano supere a Maersk y se sitúe en el pináculo de la industria del transporte marítimo de contenedores, reporta Alphaliner.

Para el fundador de la compañía, el capitán Gianluigi Aponte, su familia y el personal mundial de MSC, este momento marca un hito importante en un viaje histórico que ha llevado a la compañía desde sus humildes comienzos en 1970 hasta convertirse en una potencia mundial de la industria marítima.

La conformación de MSC comenzó con la adquisición de un buque alemán de segunda mano de tan sólo 2.900 dwt, adquirido a Hapag-Lloyd y rebautizado como “Patricia”, a partir de entonces MSC floreció y con los años se convirtió en un enorme grupo con intereses diversificados en el transporte marítimo de contenedores (MSC, WEC Lines, Linea Messina), terminales (TIL), transbordadores Ropax (GNV), transbordadores rápidos (SNAV), logística (Medlog), cruceros (MSC Cruceros), remolcadores (MedTug), y otros ámbitos relacionados.

El día en que MSC pasó a ocupar el primer puesto, su flota de de línea contaba con 645 buques con una capacidad total de 4,28 MTEUs, sólo 1.888 TEUs por delante del ahora segundo clasificado, Maersk Group, y claramente por delante del grupo de los cinco primeros, que también incluye a CMA CGM (3,17 MTEUs), COSCO (2,93 MTEUs) y Hapag-Lloyd (1,75 MTEUs).

Diferentes enfoques

De acuerdo con Alphaliner, salvo que se produzcan fusiones y adquisiciones imprevistas, MSC va a seguir manteniendo su nuevo liderazgo con un listado de órdenes de 1,00 MTEUs, la mayor de todas las líneas navieras. En los últimos años, la ruta de MSC hacia la cima se vio favorecida por el antiguo número uno, Maersk, que optó por un enfoque muy conservador a la hora de encargar nuevos portacontenedores.

A diferencia de MSC, que adquirió un número sin precedentes de 128 portacontenedores (la cifra podría llegar a 142 en retrospectiva) de segunda mano en 2020 y 2021. Maersk en tanto, ha sido mucho menos activa en este campo, con sólo un número limitado de adquisiciones, muchas de las cuales revirtió inmediatamente a través de acuerdos de venta y leasing.

Por supuesto, algunos se preguntarán si MSC y Maersk están todavía en una “carrera” por el primer puesto. Si bien es un punto válido, dado que el antiguo número uno de Copenhague ha cambiado sus prioridades de ser una línea naviera “pura” para convertirse en un proveedor de logística más “integrado”, subestima en parte la destreza logística del Grupo MSC.

Además de sus buques portacontenedores, las empresas filiales de MSC, como TIL y Medlog, son en sí mismas actores importantes en sus respectivos sectores de operaciones portuarias y de terminales, logística por carretera y ferrocarril y otros servicios de valor añadido.

Además, MSC ha llegado a acuerdos para adquirir el 100% de Bolloré Africa Logistics, el mayor operador de transporte y logística de África (empresa valorada en US$6.430 millones), y el 67% de la brasileña Log-In Logistica (empresa valorada en US$441 millones).

Empresa familiar

En la configuración actual de MSC, el fundador, el capitán Gianluigi Aponte, actúa como Presidente del Grupo. Diego Aponte, hijo de Gianluigi y su esposa Rafaela, es el Presidente del Grupo MSC y Presidente de la rama operativa portuaria de MSC, TIL.

Alexa Aponte-Vago, hija de Gianluigi y Rafaela, es la Directora Financiera del Grupo MSC, mientras que su marido Pierfrancesco Vago dirige MSC Cruceros como Presidente Ejecutivo.

El Consejero Delegado de MSC desde finales de 2020 es Søren Toft, antiguo Director de Operaciones y miembro del Consejo Ejecutivo de Maersk. Søren Toft es también presidente de la nueva empresa de remolque y amarre de MSC, MedTug, y miembro del Consejo de Administración de TIL.

Los primeros nombres de la familia Aponte, como Gina y Aniello (padres del fundador de la empresa), Rafaela (esposa), Alexa y Diego (hijos), Asya, Oscar, Oliver, Zoe y Maya (nietos) adornan las proas de muchos buques de MSC.

Las filiales del Grupo MSC

MSC, fundada en 1970, es actualmente la mayor naviera del mundo por capacidad operativa. No cuenta con ninguna filial regional importante, sino que opera ella misma muchos enlaces regionales de pequeña escala. Una excepción es WEC Lines que pese a no ser oficialmente una filial de MSC, puede considerarse como una “hermana pequeña” que actúa como feeder de MSC centrándose en el suroeste de Europa, el noroeste de África, el Benelux y el Reino Unido.

Terminal Investment Limited (TIL), basada en Ginebra, desarrolla y gestiona terminales de contenedores en todo el mundo. Fue fundada en el año 2000 para asegurar los amarres y la capacidad de las terminales en los principales puertos utilizados por MSC. En la actualidad, TIL opera 40 terminales marítimas en 27 países. Se espera que los activos portuarios que MSC adquirirá de Bolloré se integren a la oferta de TIL este año. Muchas de las terminales de contenedores de TIL se operan como empresas conjuntas con socios como PSA Group, Adani Ports & SEZ o Eurogate Group.

Medlog es el brazo logístico de MSC. Está presente en unos 70 países de todo el mundo.  Medlog se especializa en el transporte de contenedores mediante camiones, trenes y barcazas interiores, y también opera un pequeño número de buques oceánicos. Otros servicios de Medlog incluyen el almacenamiento y la distribución, el almacenamiento fuera del muelle, la logística de contratos, el transporte de cargas de proyectos, los servicios refrigerados especializados y el despacho de aduanas. La empresa basada en Ginebra moviliza unos 12 millones de contenedores al año.

MSC Cruises, fundada en Nápoles en 1989 y hoy basada en Ginebra, es el tercer operador de cruceros del mundo, tras Carnival Group y Royal Caribbean Group. A partir de 2020, la línea opera 19 crucero y tiene otros seis buques jumbo en construcción. En 2018, MSC anunció el lanzamiento de su nueva marca de alta gama Explora Journeys, que ha contratado otros cuatro cruceros, el primero de los cuales se entregará en 2023. A excepción de dos unidades de segunda mano, todas las naves de la flota están construidos expresamente para la compañía.

El operador de transbordadores Ropax, Grandi Navi Veloci (GNV) fue creado por Grimaldi (Génova) en 1992 para gestionar los transbordadores entre Génova, Sicilia y Cerdeña. La compañía fue adquirida por MSC en 2010 y desde entonces ha ampliado su alcance para dar servicio también a otros puertos de Italia continental, Francia, Albania, Marruecos y Túnez.

La nueva empresa de remolque portuario y amarre de buques de MSC, MedTug, comenzó a prestar servicio en 2021. La empresa es una unidad de negocio joven, pero de rápido crecimiento dentro del Grupo MSC. Ya opera tres remolcadores en los puertos de Amberes y Bremerhaven. Otros dos remolcadores están estacionados en Sines, mientras que un único remolcador comenzó a asistir a los buques en Gioia Tauro en noviembre. Además, ya se han creado filiales locales de MedTug en Róterdam, Las Palmas, Valencia y Barcelona, las que aún están operativas.

Por MundoMarítimo

Altos precios del transporte marítimo podrían amenazar estabilidad de los puertos más activos de mundo

El impulso subyacente del intercambio comercial podría ser un poco más difícil de interpretar en la primera parte de 2021

En lo que va del año, la actividad en los puertos más activos del mundo se ha mantenido estable, lo que representaría una buena señal para el intercambio comercial global en su lucha contra el aumento de las tarifas de fletes y mientras se refleja una demanda dispar en vísperas del Año Nuevo Lunar hace que los datos mensuales sean más inestables, informó Bloomberg.

De acuerdo con el Trade Tracker de Bloomberg, el tráfico de contenedores de Hong Kong en diciembre de 2020 registró su mejor resultado en casi tres años. En tanto, el ingreso de contenedores en el Puerto de Los Ángeles registró una tercera lectura consecutiva por encima de lo normal. Asimismo, el tráfico de contenedores de Singapur terminó el año con su mejor tasa en tres meses, aunque sigue estando ligeramente por debajo de su media a largo plazo.

Pese a la caída de las expectativas de las empresas alemanas, los indicadores de percepción del mercado se proyectan con positivas expectativas, con un Índice de Gestores de Compras (PMI) en Estados Unidos, China y Singapur marcando una mejora constante hasta finales de 2020.

Sin embargo, existirían más razones para esperar que el impulso subyacente del intercambio comercial sea un poco más difícil de interpretar en la primera parte de 2021. Cinco de los 10 indicadores miden tasas interanuales, es decir que en los próximos meses los “números”  podrían parecer superficialmente buenos, dado el desplome de la demanda al comienzo de la pandemia del año pasado.

Bloomberg seleccionó parámetros relacionados al transporte marítimo, percepción de mercado y volúmenes de exportación para observar signos de estrés en medio de las tensiones. Para obtener una indicación más clara, midió la distancia de cada indicador con respecto a las normas históricas.

Además de los 10 indicadores principales, cuatro indicadores de precios ofrecen una visión del escenario del intercambio comercial a nivel mundial, aunque a veces en sentido inverso, ya que un aumento de los precios puede ser una señal de problemas. Cabe destacar que el brote de coronavirus interrumpió tanto la oferta como la demanda a principios de 2020 y que las fábricas chinas detuvieron su producción y los pedidos se ralentizaron en toda la región, mientras las empresas y los consumidores se enfrentaban a restricciones de viaje, el cierre de escuelas y oficinas y las respuestas políticas desiguales.

Conocé el combustible con el que se mueven los cruceros

Los nuevos barcos, los super megabuques con capacidad para más de 7.000 turistas y 2.000 tripulantes, tienen unos motores impresionantes. Ya te puedes imaginar lo que es mover 23 piscinas, 20 restaurantes, toboganes gigantes, casino, teatro…son unas 200.000 toneladas con un consumo en sus motores de media unos 110.000 litros diarios del combustible diésel “más contaminante” del mundo.

¿Cómo se mueven los cruceros?

Hay 3 componentes importantes que intervienen en el movimiento y direccionabilidad del barco: los motores, las vainas de propulsión y el casco.
El sistema de propulsión eléctrico diésel está compuesto de generadores eléctricos, movidos con motores diésel que proporcionan energía a las vainas de propulsión, las cuales impulsan el barco sobre el agua.
Cada uno de los 4 motores de que dispone el Solstice, consta de 16 cilindros con 2 turbocompresores, proporcionando individualmente una potencia de 22.000 caballos.

Motores

Los motores diésel del barco son similares a los motores utilizados en los trenes. Los cuatro motores están conectados mecánicamente a través de un eje a su correspondiente generador eléctrico. Dichos generadores producen electricidad que, a través de 2 cuadros eléctricos de conmutación, alimentan a dos transformadores simultáneamente, los cuales suministran electricidad a los azipods, principales consumidores de energía.

El barco dispone de 2 azipods ubicados en la parte posterior, los cuales mueven las hélices que lo propulsan. Los motores diesel también proporcionan electricidad al resto del barco, necesidades del hotel y demás servicios auxiliares.
La electricidad producida por los generadores es distribuida a los cuadros eléctricos, los cuales a su vez suministran la energía a los principales consumidores del barco:

  • Propulsores
  • Motores de maniobra
  • Generadores de agua potable
  • Servicios del eléctricos del hotel (cocinas, lavandería, iluminación, etc…)
  • Ventilación y aire acondicionado

    Desde el Centro de Control de Máquinas se puede controlar el 90% del barco.

Con estos protocolos vuelven los cruceros al Mediterráneo

Desde el ingreso al barco y durante toda la estadía, desde MSC contemplaron el distanciamiento social, modificar el servicio de buffet y las actividades, en un intento por seguir brindando el mismo servicio pero adaptado a la nueva realidad.

En las próximas semanas se reanudarán los cruceros en Europa, donde el turismo entre los países comenzó a reactivarse, y se suman a los que empezaron a circular uniendo los países escandinavos. En este contexto, era de esperar que las navieras generan nuevos procedimientos, como el de embarque y seguridad de Royal Caribbean, y establecieron protocolos bien diferenciados para una operatoria cuando el coronavirus todavía sigue presente en el mundo. Es el caso de MSC Cruceros, cuyas autoridades trabajaron con las de los países en los que operan para desarrollar un lineamiento integral. Este lineamiento está consensuado con RINA, la corporación de certificación marítima independiente, respetando la Guía de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA), que incorpora estándares de salud adicionales, incluidos los de la Acción Conjunta de Healthy Gateways de la UE. Los procedimientos operativos integrales se basan en medidas de salud y seguridad que incluyen pruebas Covid-19 universales para todos los huéspedes y la tripulación antes del embarque, visitas a tierra protegidas en cada destino y la introducción de un Plan de Protección Covid.

Reinicio con itinerarios en el Mediterráneo

Mientras esperan las aprobaciones finales, ya tienen dos buques preparándose para zarpar con itinerarios a Grecia y Malta, sitios en los que las autoridades reabrieron los puertos y aprobaron el protocolo de salud y seguridad de la empresa. Cabe destacar que estos cruceros solo recibirán a residentes en los países Schengen, con itinerarios se han diseñado de acuerdo con la accesibilidad de los puertos. Combinando nuevos datos e investigaciones sobre Covid-19, una mejor comprensión del virus y de cómo se comporta, con la última tecnología en detección y protección de personas contra posibles contagios, el nuevo protocolo operativo está diseñado para prevenir y mitigar el riesgo de transmisión durante las vacaciones a bordo e incluye los siguientes pilares en términos de medidas de precaución y planificación de la respuesta:

1.Examen de salud universal de los huéspedes antes del embarque, que comprende tres pasos integrales: control de temperatura, cuestionario de salud y prueba de hisopado. A cualquier huésped que dé positivo, muestre síntomas o temperatura se le negará el embarque. Además, los huéspedes que viajen desde países clasificados como de alto riesgo deberán realizar una prueba de RT-PCR molecular en las 72 horas previas a unirse al barco. Todos los miembros de la tripulación serán testeados antes del embarque, así como regularmente durante su contrato.

2. Elevadas medidas de saneamiento y limpieza respaldadas por la introducción de nuevos métodos, el uso de productos desinfectantes de grado hospitalario y el saneamiento del aire a bordo con tecnología de luz UV-C que mata al 99.97 % de los microbios.

3. El distanciamiento social se habilitará mediante la reducción de la capacidad general a bordo, lo que permitirá un espacio de 10 m² por persona en base al 70 % de la capacidad total. Las actividades se modificarán para admitir grupos más pequeños, que serán por reserva previa. Cuando no sea posible el distanciamiento social, se pedirá el uso de mascarilla facial, por ejemplo en los ascensores. Estas se proporcionarán diariamente a los huéspedes en la cabina y estarán disponibles en todo el barco.

4. Instalaciones y servicios médicos mejorados con personal altamente capacitado, el equipo necesario para evaluar y tratar pacientes sospechosos de coronavirus y la disponibilidad de tratamiento gratuito en el Centro Médico a bordo para cualquier persona con síntomas. Habrá cabinas dedicadas al aislamiento para casos sospechosos y contactos cercanos.

5. El monitoreo continuo de salud se llevará a cabo durante todo el crucero. A los huéspedes y a la tripulación se les controlará la temperatura diariamente cuando regresen de tierra o en estaciones dedicadas alrededor del barco para chequear su estado de salud. Durante esta fase inicial de operaciones, como una medida mejorada de protección adicional y para evitar riesgos para la salud, los huéspedes solo desembarcarán como parte de una excursión organizada por la compañía, asegurando la protección de su salud mientras están en tierra con excursiones.

6. Se activará un plan de contingencia si se identifica un caso sospechoso, en estrecha cooperación con las autoridades sanitarias. El caso sospechoso y los contactos cercanos seguirán las medidas de aislamiento y pueden desembarcarse de acuerdo con las regulaciones locales y nacionales.

Los huéspedes recibirán apoyo en cada paso del camino con información simple, condiciones claras de reserva, información práctica y tecnología de apoyo para hacer que el proceso sea fluido y sin problemas. Además entró en vigencia un Plan de Protección MSC Covid-19 para proporcionar una tranquilidad adicional en este verano europeo, los viajeros que residen en los países Schengen, serán cubiertos si se infectan antes de su partida o no pueden viajar, durante el crucero por gastos médicos y después del crucero si se enferma. Además implementaron un procedimiento de embarque rediseñado con procesos de check-in digital para que sea más fluido y sin contacto en los horarios de llegada, para administrar el flujo. Las medidas de salud y seguridad en la terminal de cruceros cumplirán los mismos altos estándares que a bordo.

Las medidas de salud y seguridad están respaldadas por tecnología líder en la industria facilitando a los huéspedes una experiencia sin contacto, para proporcionar información importante y relevante cuando la necesiten con la aplicación MSC for Me, que se puede usar para reservar servicios, administrar las actividades diarias y obtener información. Además, a bordo del MSC Grandiosa, todos los huéspedes y miembros de la tripulación recibirán una pulsera MSC for Me gratuita, que facilitará las transacciones sin contacto en todo el barco, así como el seguimiento de contactos y proximidad.

Una experiencia a bordo amplia y rediseñada

Los espectáculos en el teatro, los restaurantes, las actividades familiares, las compras en la boutique, estarán disponibles pero con cambios y adaptaciones:

• Las actividades y el entretenimiento a bordo se han rediseñado para permitir grupos más pequeños y con reserva anticipada. Un amplio programa de actividades estará disponible durante todo el crucero, incluyendo eventos temáticos, juegos, espectáculos de talentos, ejercicios y baile. También las actividades infantiles, con nuevos espacios para niños y adolescentes, ya que las áreas para jóvenes operarán a una capacidad reducida. El almuerzo y la cena con el personal juvenil se llevarán a cabo junto con las actividades más populares para los niños, como MasterChef At Sea Juniors y la experiencia LEGO.

• El entretenimiento en vivo seguirá. El teatro tendrá una capacidad reducida para garantizar un distanciamiento social, adaptando los horarios para que todos puedan disfrutar.

• Los restaurantes, bares y salones permitirán el distanciamiento social y todas las comidas y bebidas se servirán en las mesas. El buffet cambia: los huéspedes seleccionarán lo que quieran, y la comida será servida en platos y entregados para ser llevados a la mesa, asegurando que se sigan las medidas más altas de salud e higiene. Para una experiencia sin contacto, los huéspedes podrán acceder a los menús de restaurantes y bares desde su dispositivo móvil personal escaneando un código QR.

Los viajes inéditos de los cruceros en medio de la cuarentena

Más de 25 cruceros quedaron atrapados en una isla filipina y 40 se encuentran en el Altántico.

Tiempos extraños y de grandes desafíos para el sector de los cruceros. La pandemia dejó a centenares de barcos fondeados a la espera de órdenes frente a puertos y costas de todo el mundo. Solo excepcionalmente se han autorizado la entrada de barcos a algunos puertos para aprovisionarse, cargar combustible y en algunos casos pasar semanas amarrados siempre bajo un estricto control sanitario.

En Barcelona, la temporada 2020, en la que estaban previstas 861 escalas, se vio afectada de lleno por la suspensión de viajes de las compañías y, por ejemplo, el mes de abril quedó en cero, mientras que mayo queda, por ahora, con dos escalas, la del Norwegian Breakaway, de 325 metros de eslora, que llegó el pasado 14 de mayo en viaje directo desde Port Canaveral, en Estados Unidos, tras un viaje de casi medio mes sin paradas intermedias solo con tripulantes que durante estos días fueron abandonando el barco con destino a reencontrarse con sus familias y sus hogares en diferentes países. El barco zarpará con una tripulación técnica mínima y partirá rumbo a Marsella para entrar en astilleros donde será revisado, reparado y renovado.

Una escala de emergencia

El segundo buque que realizó escala en Barcelona recibió un permiso especial para entrar en el puerto por parte del Ministerio de Sanidad: el Seven Seas Explorer, un barco boutique de la división de lujo del holding NCL: Regent Cruises, que en circunstancias normales lleva 490 pasajeros atendidos por una tripulación equivalente: 490 profesionales.

Imagen de satélite de Coco Bay con cruceros fondeados. (Planet Labs Inc / AFP)

Imagen de satélite de Coco Bay con cruceros fondeados. (Planet Labs Inc / AFP)

En este viaje, el buque solo llevaba tripulantes y como el otro barco del grupo NCL también llegaba de Florida, concretamente de Miamien viaje de repatriación de tripulantes a Europa. Durante el largo viaje transatlántico, dos de los tripulantes con síntomas de COVID-19 fueron sometidos a aislamiento preventivo y al llegar al Mediterráneo se solicitó entrar en el puerto de Barcelona, el más importante de Europa en este sector.

Según comentó un vocero de la compañía, tras recibir el permiso para amarrar en el muelle, los dos miembros de la tripulación en aislamiento se sometieron a una prueba serológica para detectar anticuerpos COVID-19 por parte de las autoridades portuarias y dieron positivo de los anticuerpos del virus.

Viajes inéditos por todo el mundo

La excepcional situación generada por el coronavirus y las medidas preventivas de autoridades sanitarias, gobiernos y aerolíneas, provocaron acciones nunca vistas en el sector: en las primeras semanas, el gran reto fue el regreso de miles de pasajeros a sus hogares desde puertos de todo el mundo, una operación muy complicada teniendo en cuenta que las aerolíneas ya estaban dejando de volar a muchos destinos y que algunos viajes entre países eran casi imposibles por las restricciones de entrada.

El segundo gran desafío que afrontaron las compañías una vez que pudieron repatriar a sus pasajeros, fue mantener a sus tripulantes con buen ánimo mientras pasaban los días y no se sabía el tiempo que quedaba para el regreso a la operación normal. La mayor parte de las empresas actuaron con lógica y los empleados, sin bajar a tierra, pudieron alojarse en cabinas y suites de pasajeros, en lugar de las de los empleados, para que la larga espera fuese más llevadera.

Sin embargo, la parada total del sector se está alargando más de lo deseado y algunas compañías de cruceros no esperan volver a recibir pasajeros hasta dentro de unas semanas o meses, por lo que, a falta de transporte aéreo intercontinental, los barcos dedicados a viajes de turismo se han convertido en buques de pasaje convencional para llevar a sus tripulantes de vuelta a casa tras meses de ausencia.

Estos días se están viendo escenas inéditas, por ejemplo, en la bahía de Manila, donde más de 25 grandes buques de crucero se han quedado fondeados, tras haber realizado largas travesías desde Europa América para repatriar a sus tripulantes de esos países. El grueso de esos barcos nunca había viajado a ese paísde donde proceden muchos tripulantes de barcos de turismo, aunque suele estar fuera de los circuitos habituales de las navieras.

Lo mismo sucede en el área del Atlántico que queda entre la costa este de Florida y Bahamas: casi cuarenta buques de crucero están a la espera de órdenes e incluso transfiriendo tripulantes de un buque a otro, cumpliendo siempre con protocolos sanitarios, para regresar a sus hogares en todos los continentes, un reto logístico y económico para un sector que en los últimos años no había dejado de crecer y que tiene en varios astilleros de Europa, los grandes especialistas en construcción de estos buques, varias unidades por entregar.

(Fuente: Javier Ortega Figueiral/La Vanguardia)

Los tripulantes de un crucero australiano con más de 60 contagios de coronavirus hacen cuarentena en Montevideo

El canciller uruguayo Ernesto Talvi indicó que el descenso era necesario porque a pesar del paso de los días los positivos no han logrado superar el virus

Más de 60 tripulantes del crucero australiano Greg Mortimer, la mayoría de los cuales ha dado positivo al test de coronavirus, desembarcaron este martes en Montevideo para cumplir una cuarentena en dos hoteles de la capital uruguaya.

Los tripulantes iniciaron sobre el mediodía el descenso del buque, anclado en el muelle C del puerto desde el lunes por la tarde, para subir inmediatamente a dos ómnibus.

Un bus catalogado como “anaranjado” trasladó a los 36 infectados -de acuerdo a los test más recientes, realizados el domingo- a un hotel especialmente acondicionado para recibirlos, y otro “verde” llevó a quienes dieron negativo a otro alojamiento.

Ambos vehículos fueron escoltados en el camino por ambulancias y policías.

Algunos tripulantes, ataviados con tapabocas, guantes y trajes de protección amarillos que les cubrían de la cabeza a los pies, agradecieron a Uruguay en breves declaraciones a periodistas que los aguardaban en las puertas de los hoteles donde permanecerán aislados.

El canciller Ernesto Talvi indicó este martes que el descenso era necesario porque a pesar del paso de los días los positivos no han logrado superar el virus. El barco “se ha transformado en un foco del cual si no los sacamos no se van a terminar de curar”, señaló en una rueda de prensa en el puerto, a donde llegó para presenciar el operativo.

El crucero en su llegada Montevideo.  REUTERS/Mariana Greif/File PhotoEl crucero en su llegada Montevideo. REUTERS/Mariana Greif/File Photo

Tomamos la decisión de bajarlos, con todas las garantías sanitarias para la ciudadanía. Que todo el mundo esté tranquilo, esto se hace de manera inmaculada, impecable, no va a haber riesgos”, aseguró.

En tanto, el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, apuntó que la decisión tomó en cuenta “el eventual perjuicio psicológico de una cuarentena que fue más allá de lo razonable” por su larga duración.

El Greg Mortimer, propiedad de la empresa Aurora Expeditions, estuvo fondeado a 20 km del puerto de Montevideo desde fines de marzo, tras detectarse casos de coronavirus entre sus más de 200 personas a bordo. Pero los pasajeros fueron evacuados en abril.

Los hoteles elegidos para la cuarentena, ambos de la cadena Regency y ubicados en barrios costeros de Montevideo, están cerrados al público general y dispusieron un riguroso protocolo supervisado por el Ministerio de Salud Pública.

Los tripulantes evacuados no mantendrán contacto con el personal y no podrán salir de las habitaciones, donde tendrán todos los elementos de higiene y de limpieza, que deberán realizar por su cuenta. Se les dejarán las comidas en la puerta y tendrán chequeos médicos diarios.

El seguro de la empresa naviera se hará cargo de los costos.

FOTO DE ARCHIVO. El crucero australiano Greg Mortimer atraca en el puerto de Montevideo, en Uruguay. 10 de abril de 2020. REUTERS/Mariana Greif.FOTO DE ARCHIVO. El crucero australiano Greg Mortimer atraca en el puerto de Montevideo, en Uruguay. 10 de abril de 2020. REUTERS/Mariana Greif.

Talvi aclaró que ninguno de los 36 positivos para covid-19 tiene síntomas, por lo que no se prevé que tengan dificultades de salud. Pero “si las hubiera, el Casmu (sanatorio contratado por el seguro) tiene facilidades preparadas para recibir a pacientes covid”, aclaró.

Ambos grupos serán tratados bajo el mismo protocolo. “A los que dieron negativo, como estaban en un foco, los vamos a tratar como si fueran positivos, con aislamiento total”, indicó Talvi.

Una vez que pasen 14 días, los que den negativo y permanezcan sin síntomas recibirán el alta, tras lo cual estarán habilitados a tomar vuelos comerciales para volver a sus países.

A bordo quedaron 20 tripulantes que no se han contagiado de la enfermedad, considerados esenciales para la seguridad del buque. La naviera enviará además a otros cuatro para sumarse a esa tripulación, indicó el canciller.

Mientras tanto, una empresa se encargará desde el domingo de desinfectar el navío.

Se va a desinfectar completamente el buque para eliminar el virus, de modo que las personas a bordo sean negativas y se mantengan negativas”, dijo Talvi.

Si en “14 o 21 días” siguen dando negativo a los test, el barco podrá zarpar con esa tripulación esencial rumbo a Las Palmas, España.

Los cerca de 130 pasajeros del crucero -australianos, neozelandeses, estadounidenses y europeos- fueron evacuados en dos tandas en abril, en corredores sanitarios dispuestos por el gobierno uruguayo.

Pero quedaban a bordo más de 80 tripulantes de 20 nacionalidades. Apenas uno, de nacionalidad polaca, pudo abordar un vuelo para volver a su país. Un miembro filipino de la tripulación falleció por covid-19.

Cuarentena en un crucero con 400 pasajeros en Barcelona tras un caso de Covid-19

El Ministerio de Sanidad ha informado este jueves de que un crucero con 400 pasajeros de diversas nacionalidades se encuentra en cuarentena en el puerto de Barcelona tras ser detectado un caso de positivo de coronavirus en una tripulante, que ha sido aislada del resto del pasaje.

En un comunicado, Sanidad explica que este jueves ha solicitado la entrada en el puerto de Barcelona un crucero con unos 400 tripulantes de diversas nacionalidades a bordo y que la Declaración Marítima Sanitaria avisó de la presencia de “una tripulante con leve sintomatología compatible con la Covid-19”, que dio positivo tras la prueba.

El resto de la tripulación, también a bordo de la embarcación, se encuentra sin sintomalogía declarada y permanece en cuarentena

“Ante este hecho, y dado que los cruceros tienen prohibida la entrada en puertos españoles, Sanidad Exterior envió una autorización de excepcionalidad para proceder al desembarco de esta tripulante”, señala en la nota.

La tripulante, indica Sanidad, se encuentra a bordo del barco y ha sido aislada y continúa “con sintomatología leve”. El resto de la tripulación, también a bordo de la embarcación, se encuentra sin sintomalogía declarada y permanece en cuarentena.

Coronavirus: tras 50 días a la deriva, miedo y hartazgo de los tripulantes un crucero en Uruguay

MONTEVIDEO.- Algunos sugieren amotinarse, otros tirarse al agua y unos más encender bengalas. A mediados de abril, los más de 80 tripulantes del Greg Mortimer vieron partir a todos sus pasajeros para ser repatriados mientras que ellos tuvieron que permanecer a bordo y hoy llevan más de 50 días a la deriva en las costas de Uruguay . Quienes aún no se contagian del nuevo coronavirus viven con el temor de infectarse y algunos de los enfermos padecen el virus desde marzo.

De los 83 miembros de la tripulación, 36 contrajeron Covid-19 y 25 están en cuarentena . Junto con el aumento de casos, crece también la ansiedad, y algunos hasta creen que el virus circula en el sistema de ventilación. Hace cinco semanas y media que se registró el primer caso. Ya hubo un muerto y temen más .

El drama de este navío es similar al que se vive en otros varados en distintas partes del mundo debido a la pandemia: las autoridades locales de las costas más cercanas no permiten que los tripulantes desembarquen por temor a disparar más contagios en sus países y el destino de los extranjeros dependerá de las negociaciones entre su naviera y los gobiernos.

El Greg Mortimer -prácticamente nuevo y propiedad de Aurora Expeditions y CMI/Sunstone- realizó su primer viaje en noviembre de 2019 y se especializaba en expediciones de un mes por la Antártica . Este año, como parte de sus actividades usuales, fondeó en Usuahia, Argentina, donde se cree que pasajeros y tripulación comenzaron a contagiarse desde el 15 de marzo, cuando embarcaron. Tan sólo cuatro día antes la Organización Mundial de la Salud (OMS) había declarado la emergencia sanitaria mundial. Los más de 120 turistas provenían de Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Europa .

Cuarentena en el barco

El 22 de marzo, el doctor Mauricio Usme detectó fiebre, cansancio y una tos “rara” en una pasajera. Los síntomas no tardaron el propagarse “porque embarcamos personas contagiadas”, aseguró Usme a The Associated Press .

El médico está actualmente en cuarentena y no puede atender a nadie. Otros dos colegas se encargan de los compañeros enfermos que siguen en el barco.

Carolina Vásquez también está aislada. La chef chilena de 36 años tuvo que acatar cuarentena desde el 29 de marzo, cuando los síntomas que había empezado a sentir el día 25 se volvieron insoportables. Quería creer que era una gripe, pero la tos seca, la fiebre alta y el cansancio la desmentían. “Podía sentir cómo subía la fiebre. No razonaba mucho y al no tener ventana me sentía aún más perdida”, dijo.

Durante su primer día de confinamiento nadie le sirvió comida. Después de varias llamadas le mandaron algo de repollo, sal y limón. Mientras había pasajeros a bordo, aseguró, “la comida no estaba mal”, pero luego llegaron ensaladas y frutas podridas, menús desbalanceados y hasta un queso camembert echado a perder. Ahora recibe tres comidas diarias que levanta del pasillo para no tener contacto con nadie.

Hace algunas semanas, Vásquez se encargaba de coordinar la comida de más de 200 personas y ahora todos sus días transcurren igual: por la mañana la despierta algún compañero que le llama por teléfono para ver cómo está. Luego recibe el desayuno, toma un medicamento contra el hipertiroidismo -un padecimiento preexistente- y duerme un rato más. Al despertar se prepara un té, se ducha y abre las ventanas. Después rocía cortinas, alfombras, sofá, cama, pestillos y lámpara con cloro y agua.

Amigas o familia le envían capturas de pantallas de los periódicos que quiere leer porque no tiene acceso a noticias, radio, ni televisión. Como el resto de los tripulantes, sólo puede usar chats a pesar de que el barco cuenta con una conexión a Internet que funciona. Se les provee con artículos de aseo personal básicos cómo jabón y papel higiénico, pero no de pasta de dientes o crema para afeitar, que deben comprar.

Cuando llega la noche, Vásquez se asoma a la venta y desde ahí observa Montevideo “anhelando que esta pesadilla acabe”.

Tras detectarse los primeros síntomas a bordo, y en el afán de atracar en la Argentina o Uruguay, el capitán y la naviera presionaron al doctor Usme para que alterara la declaración del estado sanitario . Aunque él asegura haberse negado, responsables de las empresas propietarias del Greg Mortimer le enviaron emails -a los que AP tuvo acceso- para insistir con el tema e incluso se amenazó con no volver a contratarlo.

El 4 de abril, cuando hicieron los primeros tests, 128 personas de los 210 navegantes dieron positivas entre pasajeros y tripulantes . Un día después, 16 médicos uruguayos se embarcaron para auxiliar .

A los seis días, Usme y Ronnie Lorenzo -un trabajador de la bodega del barco- desembarcaron y fueron internados en un sanatorio montevideano. Usme había atendido a más de 200 personas y tuvo fiebre cuatro noches. Desde entonces le han hecho cinco tests, todos positivos. Permaneció cinco días internado y volvió al buque, pero Lorenzo -de 48 años- falleció.

De acuerdo al doctor, se sintió “muy vulnerable, con un riesgo de muerte inminente, solo, desprotegido. No te pueden visitar familiares ni hablar con nadie. Ronnie murió solo, sin familia ni amigos”.

Salud mental delicada

La salud mental de los tripulantes -de 21 nacionalidades distintas- es delicada . Hay “riesgo de suicidio, psicosis individual o colectiva y eso puede generar un amotinamiento. La gente está físicamente cansada y mentalmente agotada”, dijo.

Johan Ortiz, tripulante hondureño de 22 años, coincide. “Hay ataques de ansiedad, personas que no comen… Se sienten demasiado tristes. Estar aislados y solos durante tanto tiempo es difícil”. Según tripulantes consultados por AP , incluido Ortiz, la mayor cantidad de ataques de pánico se produjo durante el confinamiento al menos en tres mujeres que ocupaban camarotes sin ventanas ni ventilación .

Varias personas pasaron casi dos semanas confinadas hasta que las cambiaron de cabina, confirmaron varios tripulantes.

Marvin Fernando Paz Medina, otro hondureño de 51 años de edad y 24 de experiencia en navegación, lleva 36 días encerrado en su cabina . Pasó de colocar alimentos en bodegas, repartir víveres a los cocineros y preservar comestibles a sanitizar varias veces por día su espacio y lavar la ropa en la ducha aferrado a su Biblia.

No puede dormir pensando que el virus circula en el sistema de ventilación . El 31 de marzo empezó con síntomas. Su voz parece congestionada, pero “no es la enfermedad”, de la que evolucionó bien, “es la psicosis de estar en un lugar infectado. La mente comienza a sentir cosas que no tienes”, lamenta.

“Desde la muerte de Ronnie vivimos con zozobra. Cada día nos despertamos pensando qué puede pasar, quién se puede enfermar o agravar”, dijo a la AP .

“Silencio de la compañía”

Marvin embarcó un mes antes que los pasajeros, el 15 de febrero. Cuando sus hijos le preguntan cuándo volverá a casa, no sabe qué responder. Cuando desembarcaron a los turistas pensó “que una semana después nos íbamos nosotros”, pero no. “Lo más triste es el silencio de la compañía” .

La empresa no ha dado respuesta firme al momento y desde Uruguay el canciller Ernesto Talvi ha dicho que se está en conversaciones con la compañía para que al menos puedan desembarcar los tripulantes no contagiados . “Le hicimos saber a la empresa que dado que esto va para largo veríamos con buenos ojos que empiecen a evacuar a la tripulación no indispensable”, aseguró Talvi a una televisora local.

De alcanzar un acuerdo, todo indica que los tripulantes volarían a Las Palmas, Islas Canarias, donde la naviera tiene su atracadero . El gobierno de Uruguay se ha mostrado dispuesto a armar otro corredor humanitario -como lo hizo cuando se repatrió a los más de 100 pasajeros a mediados de abril- para que eso ocurra. Mientras tanto, ha trascendido que al menos diez tripulantes -con los que habló AP , y es posible que otros más- van a presentar una demanda contra la empresa en las cortes de Miami .

Mientras tanto, el tiempo pasa y la tripulación baraja qué hacer. Algunos han propuesto tirarse al agua y nadar a Montevideo para pedir ayuda. “Cada día se infectan más tripulantes. En el último test salieron seis nuevos. Las pruebas que nos hagan seguirán dando positivas. Mientras estemos a bordo no hay esperanzas”, dijo Paz.

Muchos miembros de la tripulación no quieren hablar por miedo a represalias . Paz, en nombre de ellos, apela a la solidaridad del gobierno uruguayo. “Pedimos al canciller que nos ayude a desembarcar. En tierra nos vamos a curar donde no infectemos a nadie y estemos aislados. Si nos mandan a casa en corredor humanitario, perfecto. No queremos que pase una tragedia”, manifestó.

En tanto, la única certeza que les queda es que en los próximos días les volverán a hacer pruebas para ver si están contagiados.

Agencia AP

Cuándo veremos a los cruceros que debían inaugurarse en 2020

Virgin Voyages, Carnival, Ritz Carlton y Celebrity Cruises -entre otras- postergaron las inauguraciones de su barcos. ¿Pero cuándo los veremos navegar?

La crisis desatada por el coronavirus impactó a las compañías de crucero en dos frentes: con la suspensión de sus viajes y la postergación de la llegada de nuevas embarcaciones a sus flotas.

Las cancelaciones de las inauguraciones cayeron como fichas de dominó, y los directivos las reprograman sin tener una certeza de cuál puede ser la fecha ideal para botar a los flamantes cruceros.

Causas propias y ajenas

Las postergaciones se dan por dos causas principales: algunos barcos están listos para navegar pero no pueden por la situación de emergencia sanitaria, y otros todavía se encuentran en los astilleros, cerrados hasta que los gobiernos autoricen la vuelta a los puestos de trabajo.

Uno de los cruceros más esperados, el Scarlet Lady de Virgin Voyages, tuvo que cancelar su inauguración a pocas semanas de su primer viaje, programado para el 1 de abril desde Miami.

La embarcación, que prometía revolucionar el sector con un ‘crucero para los que no les gustan los cruceros’, llegó a realizar un pre viaje para invitados VIP y periodistas por Gran Bretaña, pero mientras cruzaba el Atlántico a mediados de febrero para presentarlo ante los medios el Covid-19 se expandía por el mundo.

Finalmente, la compañía fundada por Richard Branson decidió cancelar la presentación en sociedad para el 7 de agosto.

Inauguración virtual

También estaba listo para el acto de presentación el Celebrity Apex, el innovador crucero de la clase Edge de Celebrity Cruises.

El barco había sido entregado por los astilleros Chantiers de l’Atlantique, y estaba todo listo para la ceremonia que se iba a celebrar en Southampton, con el primer viaje agendado desde Barcelona para el 12 de mayo.

Pero el barco al final no navegó ni una milla, la compañía ofreció una inauguración virtual a modo de consuelo, y se baraja que la presentación tendrá lugar recién a fin de año en Florida.

Mantener la expectativa

El National Geographic Endurance también tenía todo preparado para su viaje inaugural en el océano Artico en abril, para demostrar la sofisticación de este crucero de expedición.

El astillero Ulstein Verft lo entregó a tiempo en marzo, pero la compañía Lindblad aceptó que el calendario era inviable y reprogramó la primer salida para el 14 de noviembre.

Como con el Celebrity Apex, la naviera mantiene el interés de sus futuros viajeros con un video en el que revela cómo será su viaje por sitios remotos.

Un retraso tras otro

Entre las navieras afectadas por el cese de operaciones de los astilleros se encuentra Ritz-Carlton Yacht Collection.

La paralización de actividades del fabricante gallego Hijos de J. Barrera postergaron la recepción del Evrima de junio de este año para abril de 2021.

Este astillero de Vigo pensaba entregar este crucero en marzo, pero cinco meses antes reconoció que no llegaba a tiempo y pusieron como fecha límite el 14 de junio. Pero nadie se esperaba la llegada de la pandemia.

Freno en los astilleros

La naviera de lujo Crystal Cruises soñaba con que en agosto debutara el Crystal Endeavour, su nuevo crucero para solo 200 pasajeros.

Pero el cierre temporal de los astilleros MV Werften le obligó a reprogramar el viaje inaugural para el 14 de noviembre, con un trayecto de dos semanas por Tasmania y los fiordos neozelandeses. Además la compañía tuvo que cancelar todos los viajes programados desde el verano hasta octubre de este año.

En Princess Cruises también tuvieron que reprogramar la llegada del Enchanted Princess, su nuevo barco de 3.660 pasajeros, por la paralización de trabajos en los astilleros.

La embarcación se encuentra en la factoría de Fincantieri, en Italia, y la fecha del 31 de julio se canceló sine die, aunque algunos medios aventuran que podría llegar en agosto.

Carnival confía en llegar a tiempo

Otro de los cruceros más esperados, el gigantesco Mardi Gras de Carnival, esperaba ser inaugurado el 31 de agosto en Copenhague. Pero a finales del año pasado el astillero Meyer Turku se atrasó con los trabajos finales y forzó a la naviera a reprogramar la presentación para el 14 de noviembre.

Por ahora no hay señales de que la pandemia afecte a su calendario, ya que la factoría de Finlandia donde se construye mantiene su actividad, informa The Points Guy.

Pero la compañía no permite reservar ninguna fecha hasta el 27 de marzo, debido a que las plazas para el invierno están completas, informó un portavoz de Carnival a ese medio.

Tras varios retrasos Carnival tiene al 14 de noviembre como la fecha de salida del Mardi Gras. Por ahora no hay retrasos a la vista

En la planta de Meyer Turku también se está construyendo el Iona de P&O Cruises, el barco más grande que estará basado en el Reino Unido. Con una capacidad de 5.200 pasajeros, pensaba realizar su primer viaje desde Southampton el 14 de mayo hacia Noruega.

No hay una fecha definida para su bautizo, pero la compañía británica canceló todas las operaciones hasta el 31 de julio.

El astillero Chantiers de l’Atlantique este 27 de abril retomará su actividad, y seguirá adelante con la construcción del MSC Virtuosa, que deberá entregar en septiembre.

El barco, con 177.100 toneladas y una capacidad de 4.888 pasajeros, será uno de los más grandes de MSC Cruises, junto con su gemela Grandiosa.

Los argentinos que pasan la cuarentena en un crucero donde hubo muertos por coronavirus: “Es una pesadilla”

Claudia y Juan Henning se embarcaron en el crucero Zaandam, el 7 de marzo en el puerto de Buenos Aires. En medio del viaje de placer, el virus se expandió cerrando todos los puertos. Ellos, junto a 10 compatriotas más, no pisan tierra firme desde hace un mes. En el barco hubo contagiados y muertos por COVID-19

Claudia y Juan Henning se encontraban en su camarote esperando nuevas noticias, deseaban saber cuándo iban a poder bajar del crucero que se transformó en una pesadilla desde que comenzó la expansión del coronavirus. Empezaron a escuchar ruidos en el pasillo, extraño. Ya no había casi pasajeros dentro de la nave, solo quedaban 12 argentinos más. De repente por debajo de la puerta ingresó una especie de spray con una olor fuerte. Nauseabundo. Claudia junto a Juan comenzaron a vomitar inmediatamente. La tripulación estaba desinfectado la embarcación, por el virus. Claudia no bien se recuperó tomó sus guantes y su barbijo y rompió la regla. Salió corriendo de la habitación hasta encontrar una cámara de seguridad. Se la acercó y comenzó a gritar, desesperada, que la saquen de allí, que no aguantaba más.

“Aquel día el encierro me pudo, entre en un estado de ira y por el miedo a la locura que tiene la gente, por primera vez vino a verme un tripulante con cierta jerarquía para decirme que me calme y que tenía que volver a la habitación. A lo que mi esposo, que me siguió, le empezó a gritar al tipo este que nos iban a asesinar con esos solventes que lanzaron y gracias a eso, ahora, por lo menos, estamos en un camarote un poco mejor”, le contó Claudia a Infobae cumpliendo casi un mes de encierro dentro de su camarote.

La última vez que pisaron tierra firme fue el 17 de marzo y desde aquel día que en ningún puerto los deja desembarcar. En el medio de lo que ya era un desafortunado viaje de placer por la incertidumbre de no saber cuánto tiempo iban a pasar allí dentro, pasó lo peor. Arriba de la nave murieron 4 personas con síntomas de coronavirus

La última vez que pisaron tierra firme fue el 17 de marzo y desde aquel día que en ningún puerto los deja desembarcar. En el medio de lo que ya era un desafortunado viaje de placer por la incertidumbre de no saber cuánto tiempo iban a pasar allí dentro, pasó lo peor. Arriba de la nave murieron 4 personas con síntomas de coronavirus

Claudia y Juan Henning son pareja. Habían decidido tener unas vacaciones sobre el mar. Querían conocer las Islas Malvinas y después pasear por el sur chileno, que eran las atracción principales del viaje. Así se embarcaron en el crucero Zaandam, de la empresa Holland America Line, el 7 de marzo pasado en el puerto de Buenos Aires. El plan era tener una vacaciones distintas, conocer un destino exótico, tal vez único, por lo que significa, y volver a casa para contar de qué se tratan aquellas islas. En el medio de la aventura, el coronavirus se esparció por el mundo, llegó a región y los Gobiernos de todo el mundo comenzaron a tomar medidas sin precedentes en lo que significa la salida y la entrada de las personas a sus países.

El viaje se transformó en una pesadilla flotante. La última vez que pisaron tierra firme fue el 17 de marzo y desde aquel día que en ningún puerto los dejan desembarcar. En el medio de lo que ya era un desafortunado viaje de placer por la incertidumbre de no saber cuánto tiempo iban a pasar allí dentro pasó lo peor. Arriba de la nave murieron 4 personas con síntomas de coronavirus y cientos de pasajeros se reportaron con las mismas dolencias. Pocos días después se confirmó: el virus había entrado al barco. Desde aquel día, el 22 de marzo pasado, que están encerrados en distintos camarotes sin poder salir por orden de la tripulación.

El crucero deambuló por el mar durante varios días sin destino, probando bajar en algunos puertos, pero nada. Ningún país los aceptaba. Tal crítica fue la situación después de los muertos que, en el medio del camino, en el canal de Panamá, tuvieron que cambiar de barco. Al crucero Rotterdam, donde se encuentran ahora, de la misma empresa. En un operativo que contó con la ayuda de varias naciones, con idas y vueltas diplomáticas, lograron atravesar el canal en la nueva nave. Hasta que llegaron al puerto de Fort Lauderdale, en Florida, donde la mayoría de los pasajeros del crucero fueron llevados de vuelta a sus países. Allí, la pareja vivió un desafortunado hecho, una falsa promesa. En un principio iban a ser llevados en un vuelo chárter pagado por la empresa hacia Montevideo y desde allí, el Gobierno nacional los iba a traer al país. Pero nada de eso pasó y se frustró el plan cuando estaban por abordar el avión.

Imagen de archivo. Un buque de suministros es visto junto al crucero Zaandam, donde murieron cuatro pasajeros, fotografiado desde la costa de Ciudad de Panamá, Panamá. 27 de marzo de 2020. REUTERS/Erick Marciscano

Imagen de archivo. Un buque de suministros es visto junto al crucero Zaandam, donde murieron cuatro pasajeros, fotografiado desde la costa de Ciudad de Panamá, Panamá. 27 de marzo de 2020. REUTERS/Erick Marciscano

Lo único que pedimos es no seguir flotando. Hace un mes que estamos en movimiento. Es el día de hoy que quiero saber por qué estoy acá, en el medio del mar, sin rumbo, no tenemos ni idea a donde vamos tampoco. Queremos que llegue al Gobierno este mensaje”, relató Claudia. La embarcación se dirige a las costas de Bahamas, según informaron.

Aún quedan 12 argentinos dentro de la nave Rotterdam, a la espera de que las autoridades los dejan bajar.

Mientras tanto, sus horas, sus minutos, las pasan encerrados en un camarote sin poder salir, el último pedazo de tierra firma que vieron fue hace pocos días, a pocos metros, tenían el cemento del puerto de Miami, que les marcaba que cada vez estaban más cerca de salir de ahí. Pero todo cambió.

imagen desde el balcón del crucero antes de ir del puerto de Miami

imagen desde el balcón del crucero antes de ir del puerto de Miami

El crucero deambuló por el mar durante varios días sin destino, probando bajar en algunos puertos, pero nada. Ningún país los aceptaba. Tal crítica fue la situación después de los muertos que, en el medio del camino, en el canal de Panamá, tuvieron que cambiar de barco. Al crucero Rotterdam de la misma empresa.

El crucero deambuló por el mar durante varios días sin destino, probando bajar en algunos puertos, pero nada. Ningún país los aceptaba. Tal crítica fue la situación después de los muertos que, en el medio del camino, en el canal de Panamá, tuvieron que cambiar de barco. Al crucero Rotterdam de la misma empresa.

“Quedamos atrapados, estamos desesperados. Queremos que se nos saque de este lugar. Necesitamos eso. Nos quedamos encerrados en un barco, qué es lo que pasa. No sabemos nada, no sabemos por qué seguimos encerrados acá”, le dice Claudia a Infobae mientras espera novedades urgentes sobre su futuro.

“La responsabilidad de esto lo tiene nuestras autoridades nacionales, tiene que hacer algo para sacarnos de este barco como lo ya lo hizo con 1300 europeos que ya están sus casas. Somos 12 pasajeros fantasmas. Estamos en el medio mar. ”, agrega Claudia

La situación para los que están dentro del barco fue cambiando a partir del incremento de los problemas. Primero los puertos de todos los países de la región que les negaron desembarcar, luegos pasajeros y tripulantes enfermos, después cuatro pasajeros muertos con sospechas de coronavirus y por último la confirmación que el virus había entrado al barco.

Claudia mirando por la ventana del anterior camarote, en el barco donde fallecieron 4 pasajeros

Claudia mirando por la ventana del anterior camarote, en el barco donde fallecieron 4 pasajeros

De este modo, sus días de encierro fueron de peor a mejor. “Hubo un momento en que no hubo alimentos. Y comíamos lo que se podía, con mucho miedo. Porque en el momento que explotó el brote del virus en el barco, no queríamos ni comer por miedo a contagiarnos. El barco no contaba ni con barbijos, ni con las medidas suficiente de control como para darnos seguridad”, contó Claudia.

Recién hace dos días empezamos a comer bien. Saludable. Por suerte agua nunca nos faltó”, siguió.

Cualquier movimiento que llega desde el otro lado de la puerta, se transforma en una preocupación dentro del camarote por el miedo a que el virus ingrese por el lugar menos pensado. “Lavamos todo antes, platos, cubiertos, todo”, aclaró.

Luego, el tema de la higiene es otro de los asuntos. “Lavamos con jabón y lo colgamos en el baño. No se nos retiran las toallas, por temas de sanidad, así también las lavamos. Hacemos todo dentro de estas cuatro paredes, siempre nos dejaron jabón y papel higiénico”, contó.

“No podemos salir al pasillo. La puerta de salida la llamamos ´la puerta prohibida´. Ahora estamos viviendo con lujos, la verdad. En el otro camarote en el que estábamos antes pasamos momentos muy malos. Casi sin comida, mucha tensión. Estamos mejor ahora, pero hace un mes que estamos flotando.

Por otro lado, Claudia, dijo: “Además a todo esto hay que agregarle la cuota de que estás sobre el mal y el barco se mueve. Podés tener días de un mar tranquilo, o días con el mar enojadoYo tuve dos enteros días en el otro barco mientras navegábamos, en los que vomité por el malestar que me generaba el movimiento del crucero”.

“No podemos salir al pasillo. La puerta de salida la llamamos ´la puerta prohibida´. Ahora estamos viviendo con lujos, la verdad. En el otro camarote en el que estábamos antes pasamos momentos muy malos. Casi sin comida, mucha tensión. Estamos mejor ahora, pero hace un mes que estamos flotando. Y estamos en el medio del mar, sin rumbo. Sin saber a donde vamos a ir parar”, relató.

Los 12 argentinos dentro del crucero aguardan novedades. Según lo que les comunican, Cancillería está en tratativas para sacarlos de allí y ponerlos en vuelo en chárter, pero ya no tienen muchas ilusionesEs lo que más queremos que esta pesadilla termine de una buena vez y para siempre para volver a casa”, concluyó Claudia.