El misterio de los 41 barcos antiguos encontrados en el Mar Negro

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February 28, 2019

Durante una expedición internacional de la Universidad de Southamton, de Inglaterra, encontraron 41 barcos antiguos. Los cuales se habrían hundido en el Mar Negro, algo que nunca antes se había visto.  Que posiblemente pertenecerían a los barcos perdidos en la antigüedad. Seguramente, cuando el Mar Negro era utilizado como una gran avenida geográfica. En la que muchos barcos se fueron a pique durante ataques o los embates de las tormentas.

Los barcos datarían de las épocas del siglo IX hasta el siglo XIX. Siendo un libro abierto de la historia en la que Rodrigo Pacheco Ruiz, un arqueólogo marítimo sería protagonista. Por haber encontrado una embarcación hundida de hacía mil 800 años atrás, hecho que lo dejó boquiabierto al contemplar lo que estaba frente a sus ojos.

Antigüedad

En los años de estas épocas, navegaron por el espacio geográfico del mar negro barcos de piratas, griegos, bizantinos, otomanos, y otros más. En lo que, ahora es territorio de Turquía, Ucrania, Rusia, Moldavia, Bulgaria y Georgia. Ya que en las aguas de este lugar se realizaban intercambios de bienes y productos de imperios poderosos.

Durante las navegaciones, uno que otro barco se perdía sin saberse nunca más nada. Se quedaban en medio del mar a su suerte y a la suerte sin destino de la tripulación que por lógica, jamás regresaba a sus casas.

Y es que, los barcos de en ese entonces estaban fabricados de madera que se degrada muy rápido con el agua salada sobre la superficie del mar. Eso permitiría que las embarcaciones se averiaran. Sin embargo, en el fondo del mar sucede algo químicamente distinto. Lo que permite la conservación de la materia orgánica casi en perfecto estado. Razón por la cual las 41 embarcaciones encontradas por la expedición internacional estaban muy bien conservadas.

Los 41 barcos encontrados a 300 metros de profundidad

Por casualidad la expedición se había encontrado con las 41 embarcaciones a 300 metros de profundidad, situación que los dejó maravillados al igual que quienes conocieron de su caso un poco después, por lo sorprendente que resultaba y por la belleza que los barcos representaban para el mundo actual.

Lo sorprendente en su caso fue que, uno de los barcos aún conservaba los detalles de los golpes de martillo y cincel, así como las boinas de sogas y todos los detalles y más decoraciones de madera, y nunca antes se había visto algo similar a una profundidad como esa y mucho menos que fuera tan antiguo.

La expedición no buscaba barcos, por el contrario, esperaba encontrar resultados sobre el cambio climático y averiguar si durante la era de hielo el Mar Negro había sido simplemente un lago que se llenó de agua.

Investigación

El personal de investigación de la expedición llevaba para su desempeño dos vehículos súper potentes que estaban equipado con cámaras 3D de alta resolución, estas permiten realizar una recomposición de la superficie explorada. Uno de esos vehículos es el Surveyour Interceptor, con una capacidad de viajar a una velocidad mayor que un submarino, además de tener escáner láser.

Durante su trayecto logró descender a una profundidad de mil 800 metros, un récord marino, a una velocidad de más de 6 nudos, recorriendo una distancia de mil 250 kilómetros.

Las naves aparecieron como tesoros en el fondo del Mar Negro

Mientras seguían con el propósito de su investigación, los barcos comenzaron a aparecer en el fondo marino, como una sorpresa única de la historia.

A bordo de la nave científica Stril Explorer, viajaba el profesor Jon Adams, fundador y director del Centro de Arqueología marítima de la Universidad de Southampton, que se dedica a recorrer el mundo en busca de misiones que parecen imposibles.

La expedición internacional solo se había movido en lo que es la plataforma marítima de Bulgaria. Es decir, pueden haber muchas otras sorpresas más allá en el fondo que se pueden descubrir.

Barcos hallados

Entre los 41 barcos hallados se encuentran algunos que datan del año 800, tiempo en el que el imperio Bizantino era el dominante de la región. Otras de las naves que eran despachadas por sultanes y mercaderes otomanos, algunos más pertenecen al siglo XIV, XVI y XVIII.

El de más reciente construcción sería uno del año 1800, y actualmente los arqueólogos pueden descifrar en qué momento y de dónde partió un barco analizando los estilos de la cerámica de las vasijas, el tipo de ancla que llevaban o de su mástil y claro, con la ayuda de la basta tecnología.

Mostraron estos tesoros antiguos al mundo mediante una técnica impresionante de 3D de reconstrucción digital que permite la manipulación de ángulos.

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