“Nuestra capacidad de adaptabilidad es la que nos mantiene a flote”

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July 13, 2020

Sin duda, la resiliencia es el valor más preciado en tiempos de pandemia. La capacidad de resistir y seguir adelante mientras hay un virus que amenaza con paralizar la cadena de suministro mundial es digna de aplausos. “Lo primero que tenemos que hacer nosotros, los que trabajamos en el sector, es darnos una ‘palmadita en la espalda’ y felicitarnos porque hemos sido capaces de adaptarnos casi de inmediato, ejecutando planes sobre la marcha y gracias a ello muy pocas regiones del mundo han sufrido desabastecimiento”, dice Juan Carlos Croston, VP Marketing & Corporate Affairs, Manzanillo International Terminals, en entrevista exclusiva con MundoMaritimo.

El ejecutivo de MIT-PAN, quien es además presidente de la Caribbean Shipping Association, destaca que “el primer reto fue darle tranquilidad al trabajador portuario de que se estaba haciendo todo lo posible para que pudiera hacer su trabajo con seguridad. Lo que podemos hacer es mitigar los brotes en el trabajo, hacer campañas de educación y preocuparnos de la salud mental de nuestros colaboradores, y darles las herramientas para que puedan hacer su trabajo y hacer los seguimientos y monitoreos adecuados”. Además, aclara que el transporte marítimo no es un generador de comercio, sino un facilitador y “dependemos de la salud económica de la región para subsistir. En la medida en que no haya una mejora en la salud física [en relación al coronavirus], no habrá mejora de la salud económica”, añade junto con detallar que actualmente la crisis está en la baja demanda de consumo en la región, versus el impacto inicial que derivó de la falta de oferta proveniente de Asia en los primeros meses del 2020 cuando China aún estaba bajo cuarentena.

COVID-19 catalizador digital

Sin duda, uno de los principales ‘efectos secundarios’ del coronavirus en la industria marítimo-portuaria y logística ha sido la disrupción digital con la rápidamente creciente implementación de soluciones tecnológicas que apoyan el distanciamiento social y limitan el contacto humano. “Lo importante de la incorporación de tecnologías y plataformas digitales es que todos hablemos ‘el mismo idioma’. La estandarización de terminología es fundamental para un lenguaje común en las plataformas que usamos”, dice Croston, quien agrega que en esta ola digital es clave identificar las tecnologías que son sostenibles en el tiempo más allá del impacto del COVID-19.

Creación/destrucción de empleos

Otro de los efectos de la irrupción digital y que, combinada con el impacto del coronavirus, es la eliminación/creación de puestos de trabajo. Para sus trabajadores sobre 60 años, Manzanillo International Terminals ha ofrecido planes de jubilación anticipados, con una tasa de aceptación sobre el 90%. “Hemos dejado ir a 1.200 años de experiencia laboral con el plan de retiro anticipado”, comenta Croston. Pero dar este paso de dejar ir la experiencia a causa del COVID-19 es solo un adelanto a lo que viene. “Pongamos el caso de un operador de grúa que lleva 35 años trabajando en el puerto y que se ve enfrentado a la llegada de una grúa de operación remota. Será muy costoso y requerirá mucho tiempo capacitar a ese trabajador, versus incorporar a alguien que ya tiene los conocimientos técnicos para operar una maquinaria de ese tipo. Por lo tanto, ese puesto de trabajo de operador de grúa ya no existe y cambia con un requerimiento técnico diferente. Es la búsqueda de la eficientización de los procesos la que lleva a la automatización”, destaca.

Por eso mismo, recae en el sector privado ser proactivo en su discurso hacia la comunidad y explicar que, consciente de los cambios que se avecinan -por COVID-19 o por avance hacia la automatización- creará las condiciones óptimas para hacer esa transición lo más fluida posible. “Eso es lo que llamamos el ‘contrato social’ entre el puerto y la comunidad en la que está inserto: comunicar lo bueno que hacemos”.

Fuente: MundoMaritimo

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